La constitución de una empresa con inversión extranjera en China requiere coherencia entre las normas de acceso al mercado, el objeto social, la estructura de capital y las obligaciones de cumplimiento continuo. Las recientes reformas legales han introducido plazos de capital más estrictos, mayores requisitos de divulgación y procesos de registro más estandarizados. Los inversores deben evaluar estos elementos de forma conjunta para garantizar tanto una constitución exitosa como unas operaciones sostenibles.